Los atardeceres siempre son hermosos, pero en Africa lo son especialmente. No me pude contener y grité stop al conductor del todoterreno para que nos permitiera observar, aunque fuera por un instante, el ocaso. En el parque nacional de Tarangire (Tanzania) abundan esos preciosos árboles, que parecen de cuento, llamados baobabs. Durante la estación seca pierden sus hojas y toman el aspecto del que aparece en la foto para poder sobrevivir hasta la llegada de las lluvias.
La palabra baobab siempre me hace acordarme de El Principito, de Saint-Exupéry.
viernes 3 de agosto de 2007
Atardecer africano en Tarangire
Publicado por
Lourdes D.R.
a las
23:51 [enlace permanente]
Etiquetas: atardecer, baobab, El Principito, Tanzania, Tarangire
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